martes, 12 de abril de 2011

CASO DISCAPACIDAD AUDITIVA


 *La Musicoterapia  en la discapacidad auditiva *

        Los disminuidos auditivos pueden tener distintos grados de sordera pero aún aquellos que son el 100% sordos, también tienen posibilidades de reeducación a través de la Musicoterapia.
        Si el niño no es atendido tenderá a replegarse cada vez más en sí mismo, siendo víctima de problemas afectivos, nerviosos y de integración social.
         La Musicoterapia como técnica y como expresión aporta a estos niños la vivencia de la música a nivel individual y grupal. El deficiente auditivo no “oye” como lo hace una persona normal. Percibe vibraciones y sensaciones acústicas. Desde su condición fetal perciben las vibraciones.
         El sistema kinestésico nos proporciona información del propio cuerpo: posición en el espacio, postura, movimiento, equilibrio y orientación. La kinestesia será el factor determinante del establecimiento de la relación entre el cuerpo y el medio.
         A través del sentido táctil podemos decir que se percibe la música y esta es decisiva en el aprendizaje de articulación de sonidos y palabras, percepción de fonemas en el rostro, garganta, tórax... del profesor. Los sordos reaccionan ante todas las excitaciones de tonos y ruidos.
         A través del sistema visual perciben los movimientos y ritmos. Es de gran importancia la observación de expresiones corporales, grafías, instrumentos, melodías, danzas. 

SIGNOS DE ALERTA EN LOS NIÑOS

A. TRES PRIMEROS MESES
1. El niño no reacciona con movimiento corporal ante el sonido.
2. No se asusta cuando oye ruidos fuertes.
3. No se calma al oir la voz de su madre.
4. Llora y duerme mucho
B. SEIS MESES
1 No voltea los ojos o la cabeza para buscar de dónde provienen los sonidos.
2. No responde con ningún tipo de expresión a la voz de la madre.
3. No se entretiene con juguetes que hacen ruido.
4. No balbucea.
5. Se rasca con frecuencia los oídos.
6. Su llanto es agudo y ocasional.
C. QUINCE MESES
1. No puede señalar.
2. No imita sonidos o palabras simples.
3. Realiza gestos y señala para hacerse entender.
4. Es inquieto y desobediente.
5. Le duelen con frecuencia los oídos
D. DOS AÑOS
1. No ha aumentado su vocabulario.
2. No entiende por su nombre.
3. No obedece ó rdenes.
4. Se aisla para jugar.
5. Usa señas y gestos para hacerse entender.
E. CUATRO AÑOS
1. No obedece dos órdenes en secuencia.
2. Habla poco y enredado.
3. Es tímido, juega sólo y es poco sociable.
4. Es desobediente e inquieto.
5. Es torpe en sus movimientos. Se cae con facilidad.
OTROS SÍNTOMAS
1. M ú ltiples fallas en la pronunciación.
2. Confunde los sonidos de las letras que suenan parecido como T y C, Ejemplo : PACO-TACO.
3. Presenta mal olor en los oídos.
4. Se le dificulta ubicar la fuente que genera algún sonido específico.
5. Bajo rendimiento escolar.
6. Le duelen los oídos con frecuencia.
7. Habla duro constantemente.
8. Necesita que le repitan una orden más de dos veces.
9. Se atrasa al escribir en la escuela cuando hay dictados.
10. Presenta deformidad en alguna oreja.







jueves, 31 de marzo de 2011

DIVIERTETE UN POCO !

¿Cómo funciona el oído?
El oído se divide en tres partes diferentes: el oído externo, el oído medio y el oído interno. Estas tres partes trabajan conjuntamente para que tú puedas oír y procesar sonidos. El oído externo, o pabellón auditivo (la parte visible del oído), capta las ondas sonoras, que posteriormente viajan a través del conducto auditivo externo.

Cuando las ondas sonoras golpean el tímpano, ubicado en el oído medio, éste empieza a vibrar. Al vibrar, el tímpano hace que se muevan los huesos que integran la cadena de huesecillos del oído, denominados martillo, yunque y estribo. Estos huesos, al vibrar, ayudan a propagar el sonido hasta el oído interno.

Seguidamente las vibraciones llegan a la cóclea, que está llena de líquido y recubierta en su interior de miles de pequeñas células pilosas o cilios. Las vibraciones sonoras hacen que estos pelitos se muevan y transformen las vibraciones en señales nerviosas, a fin de que el cerebro pueda interpretar los sonidos.

Tipos de discapacidades auditivas 

  • Hipoacusia de conducción:Ocurre cuando hay un problema en una parte del oído externo o medio. La mayoría de los niños con hipoacusia de conducción tienen una deficiencia leve que suele ser temporal porque en la mayoría de los casos se puede tratar médicamente.
  • Hipoacusia sensorial:Ocurre cuado la cóclea no está funcionando correctamente porque las pequeñas células pilosas que recubren su interior están dañadas o destruidas. Dependiendo del grado de deficiencia, un niño puede ser capaz de oír la mayoría de los sonidos (aunque más apagados), solamente algunos sonidos o ningún sonido en absoluto. Las deficiencias auditivas sensoriales casi siempre son permanentes y pueden influir negativamente sobre el habla del niño.
  • Hipoacusia neural:Ocurre cuando existe un problema en la conexión que une la cóclea con el cerebro. Neural significa relativo a los nervios, de modo que en este tipo de hipoacusias el nervio que transporta la información sonora desde la cóclea hasta el cerebro está dañado.